SIEMPRE TENGO FRIO EN ESTA CAMA

Se le ocurre
tal vez
empezar a disfrutar
de sus manos adiestradas.
Manos carnívoras.
Manos filosas.
Se le ocurre
tal vez
dejarse llevar
por sus ojos altivos.
Ojos curiosos.
Ojos viciosos.
Y es verdad,
se le ocurre el deseo,
las ganas de pensarlo
como un pasajero silencioso
que viaja al rededor de ella.
Que se pierde
inapetente,
entre lagañas y humo.
que va y viene,
desconcentrado.
Egoísta.
Que se recuesta
observándola de costado.
Atado al capricho
de adueñarse de su cuerpo
pero nunca jamás habitarlo.




(17/04/2013)







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