MODOS
Arrastrarme.
Como la melodía escurridiza de un blues.
Arrastrarme sobre la propia herida,
con las rodillas afiladas,
una copla, un suspiro.
Arrastrarme. No decir nada.
cavando en los escombros
de avejentadas palabras.
Desconsuelo de un espacio
derruido por el destiempo.
Oxidado destiempo.
Levantarme.
Crecer a puertas abiertas,
soñar sin culpas,
escupir la rabia alborotada,
esa que nace en la mitad
de un cuerpo remendado.
Levantarme. Desprenderme del cerrojo.
Un caldo nervioso
burbujea en las entrañas,
y no se apiada del silencio,
Las úlceras del silencio.
No hay rincón
que no contenga al alma,
en el vaivén de los momentos.
Y cada tanto,
la oigo cantar.
Como la melodía escurridiza de un blues.
Arrastrarme sobre la propia herida,
con las rodillas afiladas,
una copla, un suspiro.
Arrastrarme. No decir nada.
cavando en los escombros
de avejentadas palabras.
Desconsuelo de un espacio
derruido por el destiempo.
Oxidado destiempo.
Levantarme.
Crecer a puertas abiertas,
soñar sin culpas,
escupir la rabia alborotada,
esa que nace en la mitad
de un cuerpo remendado.
Levantarme. Desprenderme del cerrojo.
Un caldo nervioso
burbujea en las entrañas,
y no se apiada del silencio,
Las úlceras del silencio.
No hay rincón
que no contenga al alma,
en el vaivén de los momentos.
Y cada tanto,
la oigo cantar.
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