Cinco minutos antes.

Fríos labios de metal, te estás cayendo.
Te estás cansando,
de tanto repetir,
que nada hay detrás de esa puerta.
Que no hay brazos que te esperen,
ni manos que te salven.
Inútil guarida, de fantasmas exacerbados.
Asesinos de una historia,
que se pierde lentamente,
en el témpano de mi boca,
en los desahuciados recovecos de tu piel.
Despacio, se pierde, se escapa.
Se desintegra de cara al viento.
Como si nada hubiera sido suficiente.
Haciendo a un lado los pedazos,
de este cuerpo sin sangre,
que huye
de tu mirada vacía,
y de estos labios fríos.



Comentarios

  1. Hola tanto tiempo!!
    es jodido cuando hay varias puertas para llegar solo a una. Qué desvanezcan en la mente.

    hace poco leí una frase muy buena que decía:
    escribir es ir hacia la herida para curarla con veneno.
    o sino, quizá estemos condenados a las risas :D

    ResponderEliminar

Publicar un comentario