La piel se espesa

La piel se espesa,
lentamente se diluye,
se transforma en carmesí.
Hay fusiones amargas.
Siembra la vida, canta en otoño. 
Somos calma, y unos ojitos que se abren.
Nos duelen los rosarios, 
guardianes del destino. 
Hay vasos a medio llenar,
una ventana que me espía,
y una mano entrañable, 
me invita
a perderme entre baldosas, 
a contar las lunas.
A rodar sin rumbo, 
mientras virulentos terremotos, 
me despiertan envuelta
en la necesidad de huir. 
Desconocer este cuerpo,
arrebatar el amor.
Esperar una simbiosis...




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