Te juro que no,
que no es elemental tanta pausa.
Que observes los lazos rasgados
entre lo que queda de esta larga tregua-
No es necesario el fervor de tanto mundo.
Se acaba al primer latido,
se enciende al primer abrazo.
No hay claveles, ni martirios
ni besos cruzados,
que se pierdan
en mis bolsillos sin reparo.
La ventana es un sueño corrido,
y hoy me toca dibujar el muro
el cuento voraz
que ya no tiene dueño.
Solo si me encuentro derramada
entre la brutalidad de mis placeres.
Un poco de sal a tanta vida enmohecida,
corroída, mujer sola.
Yo voy en contra del color
que duele cada día un poquito,
entre los nudillos
y el límite del corazón.
que no es elemental tanta pausa.
Que observes los lazos rasgados
entre lo que queda de esta larga tregua-
No es necesario el fervor de tanto mundo.
Se acaba al primer latido,
se enciende al primer abrazo.
No hay claveles, ni martirios
ni besos cruzados,
que se pierdan
en mis bolsillos sin reparo.
La ventana es un sueño corrido,
y hoy me toca dibujar el muro
el cuento voraz
que ya no tiene dueño.
Solo si me encuentro derramada
entre la brutalidad de mis placeres.
Un poco de sal a tanta vida enmohecida,
corroída, mujer sola.
Yo voy en contra del color
que duele cada día un poquito,
entre los nudillos
y el límite del corazón.
Comentarios
Publicar un comentario